Transformación Digital: Qué es y por qué importa

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La Transformación Digital es un término que cada vez suena más y lo hace porque cada vez es más relevante en un mundo digital y cambiante. El cambio que debe operar una compañía que espera no solo sobrevivir sino crecer y liderar no puede ser cosmético, sino profundo y arraigado en su manera de comprender qué hace, por qué y cómo.

Usted está leyendo esto desde una pantalla. Es posible que desde su computadora (sea una PC o una laptop) y que si el artículo le interesa, lo abra luego desde su teléfono o quizá lo termine de leer en casa en una tablet. Los cambios más significativos son aquellos que operan natural y cotidianamente: la tecnología ha cambiado la forma en que vivimos tanto como la Revolución Industrial hace unos siglos y la Agrícola hace unos milenios: estamos viendo la formación de un mundo radicalmente distinto.

En este contexto, las empresas de todo el planeta se enfrentan a desafíos inéditos, nuevas formas de hacer las cosas y nuevos actores. Y para nuevos escenarios aparecen nuevos términos para nombrarlos, como Transformación Digital. ¿Qué es? Es el proceso a través del cual las compañías cambian profundamente su forma de entender lo que hacen y cómo lo hacen en un ambiente digital y volátil y así generar valor.

Luis Arbulú, CEO de Xertica Labs –compañía que asesora estos procesos y ofrece soluciones tecnológicas de Google–, lo resume así: “es el cambio en las empresas a través del uso de las tecnologías, no la tecnología en sí. La diferencia es crucial”.

Y es crucial porque una herramienta, sea un alicate o un software para predecir compras, no hará nada por sí sola: son un medio. No se trata solo de tener una app o una página web con sus respectivos canales en redes sociales. Si una compañía no se adapta con convicción al entorno digital en que vivimos, o incluso anticipa sus giros, no podrá seguirle el ritmo una vez que este haya cambiado tanto que no pueda incluso reconocerlo.

También podemos decir qué no es: una moda.

José Luis Rodríguez, Entreprise Sales Manager de Google para América Latina, explica que se trata de “la interiorización de herramientas digitales para el cambio de las empresas”, sin embargo apunta que se enmarca en cómo ha cambiado y cambia la forma en la que la gente vive: cómo trabaja, se comunica, y adquiere bienes y servicios.

El mundo cambió ¿nosotros también?

George Westerman, investigador principal de Economía Digital del MIT, es una de las personas que más ha estudiado la Transformación Digital. Para él, este proceso tiene tres pilares fundamentales de cambios: la relación con los clientes, los procesos de la compañía y el modelo de negocio. Quien logra transformarse en estos campos es lo que él llama un Digital Master.

El primero punto son los clientes. Ellos ya han cambiado porque las personas ya cambiaron. En América Latina y el Caribe el número de los hogares conectados a Internet es de 43%, y experimentó un aumentó 14% en promedio anual en los últimos cinco años, de acuerdo a la  Cepal. Se calcula que el uso de smartphones llegue a 450 millones de usuarios en América Latina en cuatro años: un incremento del 50% respecto al 2015. Una sociedad conectada permanentemente tiene, entre sus características, ciudadanos que esperan una atención y servicio siempre disponible, rápidos y simples.

El segundo pilar es el cambio de procesos, un cambio hacia adentro. Las órdenes de compra, la solicitud de vacaciones o la logística de distribución son procedimientos complejos y delicados. Sin embargo, identificar sus problemas y pensar en soluciones es la clave: la tecnología ya está disponible para que, con ciertos ajustes, se puedan reducir costos y tiempo. Los costos ahorrados podrán reinvertirse en el negocio y el tiempo ahorrado usarse para ocuparse más del core business y de nuestros clientes. Pasar de servidores propios a servicio de almacenamiento Cloud no solo es más barato, sino más seguro y permite, entre otras cosas, la colaboración: es sabido que dos cabezas piensan mejor que una.

Las dos variables anteriores dan como resultado que pueda tomar la iniciativa. Con nuevas relaciones con clientes, más tiempo y más recursos producto de la eficiencia de las soluciones en el trabajo, podrá pensar en cambiar el modelo de negocio: mejorarlo, ampliarlo, anticipar al resto.

Los cambios en esas tres dimensiones es la Transformación Digital. Supone más que modificaciones cosméticas como armar una nueva área de TI, tener un comunity manager o rediseñar la web. Hay buenos ejemplos y malos ejemplos. La pregunta es: ¿en cinco años –en cinco meses–, cuál seremos?